lunes, 29 de marzo de 2010

Nunca discutas con un...

Espectacular pensamiento, posteado por una amiga que hoy, quiero compartir con Uds.



Nunca discutas con un imbécil.
Tendrás que bajar a su nivel,
y una vez allí,
te ganará por experiencia.


martes, 23 de marzo de 2010

"Cambiar es incómodo, pero vale la pena" (La Nacion)

"Cambiar es incómodo, pero vale la pena"

Joe Dispenza (Diario La Nación)

"Cabalgamos montados en los hombros de un gigante, un poder interior inconsciente que hace que nuestro cuerpo realice las miles de funciones necesarias para sobrevivir ?sostiene el bioquímico Joe Dispenza, en diálogo telefónico?. Esa inteligencia profunda puede cambiar radicalmente nuestra actitud ante la vida e incluso, como en mi caso, sanarnos después de un accidente muy traumático."

Dispenza está doctorado en Quiropráctica por la Life University de Atlanta, es as autor de Desarrolle su cerebro, la ciencia para cambiar la mente y fue uno de los científicos consultados en la película ¿Y tú qué sabes? (What the bleep do we know?). En estos días llegará por primera vez a la Argentina, donde el viernes 26 y el sábado 27, en el hotel Panamericano de Buenos Aires, dictará un seminario sobre el tema Cambiar al yo.

En 1986, Dispenza tenía 23 años. Era un atleta y profesional exitoso y durante los tres primeros meses del año se había concentrado en una meta: participar en el triatlón (carrera, natación y ciclismo) de Palm Springs, el 12 de abril. "Disputaba la última prueba, ciclismo, cuando vi un destello que me pasó por el costado. Lo siguiente que supe fue que estaba volando, separado de mi bicicleta por un auto colorado todoterreno. Aterricé muy mal y después reboté y rodé de manera incontrolable hasta que apareció un Ford Bronco que aplastó mi bicicleta y estuvo a punto de atropellarme, pero la conductora frenó a tiempo y yo seguí rodando y rodando unos cinco metros más sobre el pavimento", recuerda.

Después de 20 minutos que le parecieron horas, una ambulancia lo llevó al hospital John F. Kennedy. El diagnóstico de los cuatro cirujanos que lo atendieron coincidió en que debía operarse inmediatamente para implantarle las barras Harrington, unas varillas metálicas de 30 centímetros que acompañaban el recorrido de la columna desde la base del cuello hasta la base de la columna. "Sabía lo que eso significaba, la posibilidad de vivir con una incapacidad permanente y, lo más probable, con un dolor constante. Pero sabía por mis estudios que a determinado nivel el cuerpo sana al cuerpo, que la manera como pensamos influye en nuestra recuperación y decidí ayudar a mi cuerpo a sanarse", agrega.

¿En qué consistía?

?Incluía una dieta adecuada, meditación, autohipnosis, flotar en una colchoneta. Y así, poco a poco comencé a nadar y a gatear imitando los movimientos de un bebe. A las nueve semanas me sentaba y nadaba perfectamente, y a las diez semanas me puse de pie y volví a mi trabajo. Pero lo fundamental: tenía una inquebrantable fe en mi recuperación. A causa de todos estos procesos decidí estudiar lo que denominamos remisiones espontáneas, personas que se habían curado cambiando su manera de pensar.

¿Qué descubrió?

Que compartían cuatro cualidades o creencias: primero, que existe una inteligencia superior innata que nos da vida y puede sanarnos; segundo, que los pensamientos tienen realidad y afectan a nuestro cuerpo; tercero, que podemos reinventarnos; y cuarto, que cuando meditaban o imaginaban estos temas podían perder completamente la noción del tiempo. Tradicionalmente, los neurólogos sostuvieron que la personalidad ya está formada antes de los 35 años y esto significa que tenemos los circuitos mentales definitivos, el cableado, y que hasta el fin de nuestros días vamos a pensar, sentir y actuar de la misma manera. Sin embargo, estudios recientes demuestran que siempre es posible cambiar la personalidad, en todas las etapas de la vida, no importa la edad.

¿Cómo hacemos para cambiar nuestra personalidad?

Debemos practicar lo que denominamos ensayo mental. Comenzamos por imaginar otra personalidad, nos reinventamos, y empezamos a actuar como si fuésemos de otra manera. Al hacerlo se crean nuevos circuitos mentales, los antiguos se silencian, y poco a poco vamos cambiando nuestra manera de ser. Resumiendo, nos conectamos con esa inteligencia superior innata y le cambiamos su programa, y al hacerlo cambiamos nuestro cerebro. Es un cambio muy profundo e importante y lleva tiempo.

¿Qué hacer si nos asalta el desaliento, el miedo?

Es muy posible que tengamos crisis, que de pronto nos asalte la idea de que todo ese esfuerzo no tiene ningún sentido, que es mejor volver atrás, a lo conocido, que, si bien no es óptimo, por lo menos es seguro. Pero eso no es algo nuevo, ocurre en algún momento de la realización de todo proyecto de cierta trascendencia, desde estudiar una carrera hasta cambiar de trabajo. Pero debemos aprovechar estas crisis como nuevas oportunidades para desactivar los mecanismos que impiden el cambio.

¿Qué pasa si no sabemos muy bien cómo queremos ser?

Podemos tratar de cambiar lo que no nos gusta de nuestra personalidad. Y así iremos vislumbrando y comprendiendo cada vez con mayor claridad cómo queremos ser realmente.

¿Una reflexión final?

A veces escucho que la gente quiere ser feliz, pero que no tiene constancia ni voluntad para realizar el esfuerzo que lleva al cambio. Realmente cambiar es incómodo, pero vale la pena. Hay que tener muy claro desde un principio que significa un esfuerzo, un esfuerzo de todos los días, de cada momento. La tarea es, ni más ni menos, desarmar un sistema de mecanismos automáticos que nos hicieron infelices durante años y reemplazarlos por otros que nos harán felices.

Espero les haya sido de utilidad

Luis Sabbi

Cuando el silencio deja de ser saludable (Mariela Golik)

Cuando el silencio deja de ser tan saludable

Mariela Golik
Para LA NACION

Recientemente la recesión económica, con los consecuentes cambios en las empresas, ha generado un fenómeno silencioso que habla por sí mismo: el silencio organizacional. En un contexto donde las reglas de juego cambian constantemente, la relación laboral que vincula la persona con la organización muta y se rompe el llamado contrato psicológico, transformando la tradicional queja de los colaboradores (voice) en silencio.

Prima facie, la expresión (voice) y el silencio son dos conceptos que se oponen. Mientras que el primero consiste en expresar los pensamientos, ideas, problemas, el segundo consiste en callarlos. Sin embargo, las últimas investigaciones demuestran que estos conceptos están estrechamente asociados ya que el silencio es una forma de expresión (Van Dyne et al. 2003; Bowen & Blackmon, 2003).

El silencio es costoso no sólo para el colaborador (desmotivación, falta de compromiso, resentimiento y cinismo), sino también para la organización (corte en las redes internas, retención de información, caída de productividad). Un estudio reciente, Silence Fails, demostró que el silencio provoca el fracaso del 85% de los proyectos ( www.silencefails.com ).

El silencio comienza cuando una persona elige no confrontar una diferencia y calla sus opiniones sobre los problemas organizacionales. Cuando esta elección es colectiva hablamos de silencio organizacional. Existen diversos tipos, como el silencio de aceptación, caracterizado por la ausencia de opinión y una actitud pasiva, de resignación y falta de compromiso; el silencio defensivo, que es, contrariamente, proactivo, deliberado, explicándose por el miedo a expresarse y a las repercusiones; el silencio prosocial, también proactivo, que consiste en callarse en beneficio de la organización o de algunos de sus miembros (Van Dyne et al. 2003).

El silencio organizacional es el resultado de ciertas creencias básicas que sostienen los managers, entre ellas, que los empleados se preocupan sólo por sus intereses y no son confiables, y que la jerarquía siempre conoce mejor los problemas. El manager asume el rol de dirección y sus subordinados, el de seguidores que no cuestionan. Otra visión señala que el consenso es signo de salud organizacional; ergo, el disenso debe ser evitado. Por último, el miedo de los managers a un feedback negativo. Cuando la información negativa proviene de abajo es vista como menos exacta y más amenazante para el poder.

Un alto porcentaje de empleados teme hablar de diversos temas (incompetencia de los jefes, equidad salarial, etcétera). Como en el cuento "El traje nuevo del emperador", de Hans Christian Andersen, los empleados conocen la verdad sobre ciertos problemas organizacionales, pero eligen no hablar. Muchas organizaciones envían el mensaje de que guardar silencio es la mejor manera de permanecer en la organización. Aquellos que expresan su opinión son castigados, despedidos o marginalizados, creándose normas tácitas que imponen el silencio.

Aunque no siempre se expresa, en todas las organizaciones existe diversidad de backgrounds, creencias y opiniones. En la película 12 hombres en pugna (Sydney Lumet, 1957), muchos miembros del jurado votan como el resto por el simple hecho de no ser diferentes.

Actualmente hablamos de organizaciones pluralistas como aquellas que valoran la expresión de múltiples perspectivas. La clave es crear en los managers la conciencia de que el silencio no es salud, estimulando un clima organizacional que transmita la creencia de que hablar será beneficioso y personalmente no costoso.

martes, 16 de marzo de 2010

Si estas en el litoral y queres participar, esta promoción es para vos.

Hola, quiero contarles que en el mes de Abril estaré facilitando nuevamente LOGRANDO EXITOS en la ciudad de Paraná.Como saben, la gente de QUANTUM es quien me representa en la zona y son los responsables de la organización, producción y coordinación de mis eventos.

Con ellos justamente, acabamos de cerrar un acuerdo, luego de charlar sobre la posibilidad de ofrecerles a todos los graduados de LOGRANDO, un beneficio para que puedan invitar a sus conocidos, amigos, familiares, compañeros de trabajo, socios, etc a que tomen el entrenamiento.

La idea del beneficio es que es un Descuento del 10% en la inscripción de cualquier persona que se inscriba efectivamente, que venga referida de algún graduado.

Este Descuento a su vez es ACUMULATIVO con los otros que ofrece QUANTUM: el de Inscripción anticipada y el de Grupos.La fecha limite para acceder a esta bonificación es el 26/03/10 (solo con una seña congelan el valor del arancel)

Creo que es una muy buena oportunidad de compartir aquello que para ustedes en su momento y seguramente hasta hoy en día fue valioso y les aportó resultados, tal como me mencionan en sus testimonios que recibo por mail.

Pueden compartirles mi VIDEO REPORTAJE para que me conozcan y escuchen cual es mi metodología de trabajo: http://www.quantum.la/videos/video.php?id=27Todos los detalles del evento se encuentran también en la web de Quantum.

Aquí el enlace directo: http://www.quantum.la/eventos/nota.php?id=10313.

También pueden inscribirse online. Será un placer compartir nuevamente esta experiencia de aprendizaje con quien esté dispuesto a dar un paso mas dentro y fuera de si mismo para ir hacia lo que quiere en vez de seguirlo añorandolo.

lunes, 22 de febrero de 2010

Las metas y la amenaza del tiburón

Las metas y la amenaza del tiburón

Hoy me llego esta historia en un correo electrónico y me pareció muy buena para compartir

Los japoneses siempre han gustado del pescado fresco. Pero las aguas cercanas a Japón no han tenido muchos peces por décadas.

Así que para alimentar a la población japonesa, los barcos pesqueros fueron fabricados más grandes para ir mar adentro.

Mientras más lejos iban los pescadores más era el tiempo que les tomaba regresar a entregar el pescado.

Si el viaje tomaba varios días, el pescado ya no estaba fresco.

Para resolver el problema, las compañías instalaron congeladores en los barcos pesqueros.

Así podían pescar y poner los pescados en los congeladores.

Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el fresco y no les gustaba el congelado, que, por lo tanto, se tenía que vender más barato.

Las compañías instalaron entonces en los barcos tanques para los peces.

Podían así pescar los peces, meterlos en los tanques y mantenerlos vivos hasta llegar a la costa. Pero después de un tiempo los peces dejaban de moverse en el tanque. Estaban aburridos y cansados, aunque vivos. Los consumidores japoneses también notaron la diferencia del sabor porque cuando los peces dejan de moverse por días, pierden el sabor fresco ...

y ¿cómo resolvieron el problema las compañías japonesas?

Y ¿cómo consiguieron traer pescado con sabor de pescado fresco?

Si las compañías japonesas te pidieran asesoría, ¿qué les recomendarías?

(Mientras piensas en la solución.... Lee lo que sigue):

Tan pronto una persona alcanza sus metas, tales como empezar una nueva empresa, pagar sus deudas, encontrar una pareja maravillosa, o lo que sea, empieza a perder la pasión. Ya no necesitará esforzarse tanto. Así que solo se relaja.

Experimentan el mismo problema que las personas que ganan la lotería, o el de quienes heredan mucho dinero y nunca maduran, o de quienes se quedan en casa y se hacen adictos a los medicamentos para la depresion o la ansiedad.

Como el problema de los pescadores japoneses, la solución es sencilla.

Lo dijo L. Ron Hubbard a principios de los años 50:

“Las personas prosperan mas cuando hay desafíos en su medio ambiente" .

Para mantener el sabor fresco de los peces, las compañías pesqueras ponen a los peces dentro de los tanques en los botes, pero ahora ponen también un Tiburón pequeño! Claro que el tiburón se come algunos peces, pero los demás llegan muy, pero muy vivos. ¡Los peces son desafiados! Tienen que nadar durante todo el trayecto dentro del tanque, ¡para mantenerse vivos!

Cuando alcances tus metas proponte otras mayores. Nunca debes crear el éxito para luego acostarte en él. Así que, invita un tiburón a tu tanque, y descubre que tan lejos realmente puedes llegar. Unos cuantos tiburones te harán conocer tu potencial para seguir vivo y haciendo lo que mejor haces, de la mejor manera posible!!

Y si ya los encuentras en el tanque, déjalos que se muerdan entre si, que no te asusten sus dientes ni sus trampas...tu sigue alerta, pero siempre "fresco".

Siempre habrá tiburones a donde vayas...

domingo, 14 de febrero de 2010

Los cambios organizacionales y el chorro de la manguera sin usar.

Cuando abrimos una canilla conectada a una manguera que hace mucho tiempo no se usa, ¿Qué es lo que sucede?

En primer lugar, pasan unos segundos sin que nada suceda, chequeamos haber abierto bien el grifo de hecho lo giramos un poco más a ver si realmente estaba abierto y luego miramos la punta de la manguera a ver si logramos ver cuando llegue el primer chorro. Pero nada.
Luego, comenzamos a oír unos sonidos extraños en la cañería, como esa canilla se hubiera convertido en un estomago sobre cargado de comida.

A continuación, la manguera comienza a escupir chorros completamente sucios de agua, de manera interrumpida. Sale un chorro marrón oscuro y luego otra vez nada, otro chorro y nada y así continua unos segundos hasta que de repente la frecuencia de los chorros aumenta y comienzan a salir marrones y transparentes hasta que el flujo de agua se estabiliza y comienza a salir un parejo chorro de agua… marrón claro por un rato. Luego de unos segundos el agua comienza un rápido proceso de transformación pasando del marrón claro al transparente cristalino, clásico del agua pura y potable.

Lo que acabamos de leer no es ni más ni menos que el proceso de purificación y re acomodamiento de la cañería y la manguera, que en el tiempo de estar sin uso acumulo sarro, tierra, suciedad y otras sustancias que necesitan primero salir de la manguera para dar paso al agua limpia.

¿Está sucia el agua que sube por la cañería? No, se va ensuciando por el simple hecho de arrastrar la mugre y esto es necesario para poder tener agua limpia vertiendo por la manguera o cañería.

En las organizaciones sucede algo similar al comenzar un proceso de cambio o transformación organizacional. Entran personas nuevas, internas o externas, para apoyar el cambio y necesitamos darle el tiempo necesario para que arrastren lo que no funciona, limpien la suciedad, acomoden los recursos que no funcionan efectivamente en los lugares que están, re organicen, creen la nueva cultura etc…

Los procesos de cambio suelen llevar un cierto tiempo de adaptación, re acomodamiento, limpieza, purificación y demás al igual que la manguera o cañería sin uso por mucho tiempo. Es normal que al mirar los cambios que comienzan a realizarse, parezca que no sucede nada, o que la organización hace ruidos como un estómago abarrotado de comida, o que al principio salga agua marrón y mas efectivo aún es chequear que esto sea normal, pero sepamos que luego de este tiempo llegara el agua pura y cristalina que nos permitirá saciar nuestra sed.