
La intención de este Blog es publicar artículos relacionados a mi punto de viste (escritos por mi o por otros autores) sobre lo que es la efectividad personal y profesional, como así también sobre liderazgo y logros.

Hoy quiero compartir con Uds. un extracto sobre visualización creativa de David Kethe, que me parece muy esclarecedor sobre el tema. Esta escrito como a mi me gusta, de una manera simple y clara. Con ejemplos cotidianos y conocidos. Espero sea de su agrado y a la vez útil para cada uno de uds.
"Los grandes logros comenzaron como un sueño en la mente de una persona. Al igual que todo ser se encuentra en la semilla que lo engendra, el roble duerme en la bellota, el ave espera en el huevo; los sueños son las semillas de dicha realidad que espera impaciente. ¡Querer es poder! ¡Soñar es lograr!" -James Allen-
Al observar a las personas que lograron grandes metas es posible ver que todas tienen algo en común: utilizan el poder de la visualización para crear una imagen clara de su meta como si ya fuese realidad.
Walt Disney fue capaz de realizar todos los proyectos que concibió debido a su capacidad para visualizarlos ya terminados cuando apenas eran una idea en su mente. La idea de Disneylandia se le ocurrió mientras paseaba con sus hijas por el parque. Él cuenta como en aquella ocasión imaginó un gigantesco parque de diversiones donde los niños y sus padres pudiesen disfrutar juntos, y donde estuvieran todos los personajes de sus dibujos animados. El día en que decidió poner en marcha su proyecto, nada ni nadie pudo detenerlo.
Se cuenta que cuando se encontraba buscando un banquero o un inversionista que financiara la construcción de su parque de diversiones, solía llevarlo al sitio que él había escogido para construirlo en las afueras de la ciudad de Los Ángeles, California, y desde una colina cercana los invitaba a compartir dicha visión. Les decía: "La entrada al parque quedará de aquel lado y allí comenzará la calle central que termina en aquel hermoso castillo, ¿lo puede ver?" Y así describía cada una de las atracciones y juegos con tal claridad como si las estuviese viendo, mientras los potenciales inversionistas, trataban de imaginar lo que Disney veía allí, en medio de aquel terreno baldío.
Durante la ceremonia de inauguración de Epcot Center en la ciudad de Orlando, Florida, cinco años después de su muerte, un reportero se acercó a Roy Disney, hermano de Walt, quien por aquel entonces se encontraba al frente de la corporación, y le dijo: "Debe ser un momento difícil para usted; un día de gran alegría pero también de inmensa tristeza al ver que Walt nunca pudo ver culminado este parque, que era uno de sus grandes sueños". Roy se volvió al reportero y le dijo: "joven, está usted totalmente equivocado. Walt vio culminado este sitio. Fue precisamente gracias a que él lo vio culminado mucho antes de que se comenzara a construir, que hoy usted y yo lo estamos viendo".
Esta historia ilustra cómo las personas de éxito son conscientes de la importancia de crear una imagen clara de lo que desean alcanzar y de permitir que toda acción que emprendan esté guiada por esta visión. Cuando creas una imagen, una fotografía mental de lo que deseas alcanzar, tu mente se encargará de mostrarte el camino mediante el cual lograrás materializar tu objetivo.
La Universidad de Yale, una de las mejores universidades de Estados Unidos, dio prueba irrefutable de la validez de este método, con un estudio que realizó en el año de 1953. Ellos descubrieron que, de todos los estudiantes que se graduaban aquel año, únicamente un 3% tenía metas fijas, objetivos claramente definidos y escritos en un papel, y los leían y examinaban con regularidad. Únicamente este pequeño número de estudiantes había tomado el tiempo necesario para darle dirección a su vida y escribir aquello que era realmente importante para ellos.
Veinte años más tarde, la universidad hizo un seguimiento a este mismo grupo de profesionales y descubrió que el 3% que había escrito sus metas y definido claramente un plan de acción, había alcanzado cien veces más que el otro 97%.
Estos resultados hablan por si solos: necesitamos tener metas fijas y objetivos claros antes de empezar. La gente exitosa piensa en sus objetivos la mayoría del tiempo. Como resultado de ello, están moviéndose continuamente hacia sus objetivos, y éstos se mueven hacia ellos. Cualquier cosa en que pienses la mayoría del tiempo, crece y se expande en tu vida. Piensa en tus objetivos y habla de ellos, y lograrás mucho más que la persona promedio que está pensando y hablando constantemente sobre sus preocupaciones cotidianas, sus problemas y sus carencias.
Escribe en la parte superior de un papel la palabra "Objetivos", con la fecha de hoy. Después, haz una lista de diez objetivos que te gustaría alcanzar en los próximos doce meses. Pero no los escribas como algo que "quisieras lograr", o como algo que "esperar poder lograr algún día"; no incluyas en tu descripción de ellos ninguna palabra que exprese duda o incertidumbre. Escríbelos como si ya los hubieses logrado. Comienza cada objetivo con la palabra "Yo", para que sea personal.
Con sólo llevar a cabo este ejercicio, entrarás a formar parte de ese 3% de los adultos de nuestra sociedad que se ha tomado el tiempo para desarrollar una visión clara de lo que esperan lograr. Esta sola acción te separará del 97% de los adultos restantes quienes, tristemente, nunca han escrito una lista de objetivos en su vida.
La idea sobre la cual se fundamenta este principio es que todas las cosas en realidad son creadas dos veces. La creación física está precedida por una creación mental.
Si vas a construir una casa, antes de empezar a excavar, de levantar las paredes o, inclusive, de elaborar y trazar los planos, mentalmente ya has creado una imagen de la casa terminada. Tal vez los detalles no están totalmente definidos, pero por lo menos tienes una visión lo suficientemente clara de lo que quieres como para comenzar a trazar los planos. Ésta es la primera creación, la mental.
Sólo entonces comienzas a excavar para poner los cimientos y levantar las paredes. Esto es lo que constituye la segunda creación: la física. Las personas de éxito saben que si ignoran la creación mental, es muy posible que durante la creación física deban efectuar costosos cambios. La creación, el ensayo mental les permite enfocar mucho mejor sus ideas, practicar su plan de acción, evaluar cada paso del proceso y mejorar o cambiar lo que sea necesario.
Es lo mismo que te estoy pidiendo que hagas. Si presentas a tu mente subconsciente esta imagen o película de tu vida, ya habiendo alcanzado las metas que te has propuesto, ella empezará a trabajar para hacer que tu mundo, que tu realidad exterior sea consistente con esa imagen interna que le has estado presentando. Éste es, sin lugar a dudas, uno de los poderes más grandes de la mente subconsciente, la capacidad de ayudarte a hacer tu mundo exterior consistente con esa imagen interna. El pensamiento de una casa de ciertas características en la mente de un arquitecto, puede no causar la aparición instantánea de la casa, pero provocará el movimiento de su energía creativa para que produzca su rápida creación.
Gran parte de la humanidad limita sus esfuerzos completamente al trabajo que pueda realizar con sus manos. Tratan de cambiar o modificar con su esfuerzo físico el mundo que los rodea, sin detenerse a examinar la posibilidad de crear la realidad que desean experimentar a partir de los pensamientos que albergan en su mente.
Yo quiero decirte que tú puedes crear la realidad que desees experimentar. Puedes triunfar en cualquier área que te propongas, mientras que estés dispuesto a cambiar tu manera de pensar y desarrollar los hábitos y las habilidades requeridas. No importa que en el pasado no hayas tenido mayores éxitos.
Todo comienza con tu creación mental. Si debes hablar en público, por ejemplo, en lugar de decir: "espero no quedar mal", "espero que no me equivoque", ojalá que no me vayan a temblar las piernas" o "por qué me habrán escogido a mí que odio hablar en público". Di algo así como: "Sé que todo saldrá bien", "amo hablar en público", "soy capaz y estoy segura de lo que voy a decir", "estoy disfrutando de poder hablar en público hoy" o " qué bueno tener esta oportunidad de hablar en público".
Cambia tu diálogo interno, crea una nueva clase de imágenes en tu mente subconsciente de cómo esperas y quieres que ocurran las cosas. Una vez has creado esta imagen, practícala una y otra vez. De esta manera, cuando finalmente estés en el escenario, no será la primera vez que te dirijas a tu audiencia, ya serán viejos amigos puesto que los has visto en cada uno de tus ensayos mentales.
Si estás pensando que de nada servirá todo esto, ya que la realidad es que simplemente no eres bueno para hablar en público, nunca lo fuiste y probablemente nunca lo serás, quiero que entiendas que es posible que ésta haya sido tu realidad hasta ahora, pero la puedes cambiar.
Recuerda que tu futuro no tiene que ser igual a tu pasado. Tú puedes cambiar. Si modificas tu diálogo interno, comienzas a crear nuevas imágenes, lo dices con fe en que puede suceder, y dibujas imágenes de éxito que te muestren hablando en público con seguridad y entusiasmo, tu cerebro no podrá distinguir entre la realidad y la imagen que le estás presentando y entonces, será sólo cuestión de tiempo antes de que tu cerebro y tu mente comiencen a actuar y a comportarse de acuerdo con estas nuevas imágenes. ¡Trátalo! No tienes nada que perder y sí mucho que ganar.
Como siempre, espero haberles sido de utilidad y haber agregar un poco de valor en mi entorno.
Abrazo
Luis Sabbi



Hace poco, cuando me pidieron que escribiera esta nota, me puse a pensar sobre qué escribir que además de ser interesante para leer, dejara algo que fuera útil o como decimos comúnmente, que me sirva para algo. No puedo saber si cuando termines de leerlo habré logrado mi meta, pero te aseguro que mi intención es que el tiempo que inviertas en leer esto te sea productivo y siendo más ambicioso, pretendo agregar, aunque sea un poquito de valor a tu día. Entonces para ir comenzando, quiero compartir con Uds. algo que vengo comentando, entre los alumnos que cursan conmigo, desde la primer clase.
Pero antes de contarte esto, me permito unos renglones para expresar lo que dije en la clase del Martes 7 de Julio: “Cada vez que tomo finales de Presentaciones Efectivas y veo los resultados en los alumnos, no puedo más que darles las gracias y sentirme honrado de poder presenciar cada presentación. Es admirable el esfuerzo, el coraje, el entusiasmo y las ganas con las que la mayoría de los alumnos se presentan a rendir, y el orgullo es tan grande que le pido a diferentes personas que vengan a verlos porque realmente son dignos de mostrar”. Gracias chicos, de corazón.
Ahora si, vamos directo a los papeles como los que me conocen saben que me gusta. Te guste o no, lo aceptes o no, todo el tiempo alguien te está viendo. Pensalo. En cada momento, en cada lugar, alguien posa la mirada sobre vos. ¿Qué imagen te gustaría que se lleven de vos?
Muchas veces estamos buscando oportunidades por todas partes o rezamos para tenerla. Pero, ¿aprovechamos las que se presentan?
Si crees que no se presentaron oportunidades hasta ahora, tengo malas noticias para vos: SI APARECIERON. Puede que no lo hayas notado, no te hayas dado cuenta o hasta que por estar en otro tema ni te enteraste que ahí estaba, pero te aseguro que las oportunidades están ahí, al alcance de la mano, en cada momento, en cada lugar. Miles de ellas están ahí ocultas del distraído y visibles para el atento.
Si estas leyendo esto, seguramente cursas en el ISP, o estas relacionado a él de alguna manera. Mi materia es Presentaciones Efectivas y lo que hago en ella es dar, de la mejor manera que puedo con lo que sé, herramientas para poder presentar un tema frente a una audiencia. Cosa, que para muchos solo se trata de una habilidad innata o simple carisma. Para otros es aún más fácil, creen que con ser simpáticos, carismáticos o caraduras va a alcanzar… Ojalá fuera así de simple. Desde ya que para quien está acostumbrado a la exposición, puede ser mas simple, pero como en todo, mientras más herramientas tenga disponibles y mejor pueda utilizarlas, la efectividad aumentará en un porcentaje altísimo. Y dejame contarte que una presentación efectiva no se mide por la sensación que te queda después de hacerla, sino por los resultados que se generan en el público. Y este público, nunca te va a decir lo que piensa. Se va a ir a su casa o trabajo con lo que se lleve. Y te firmo donde me pidas, que ningún teléfono va a sonar para decirte porque no les gusto tu presentación o porque no te eligieron. ¿Pero que tiene que ver esto, con lo que te decía al principio? Simple, en esta materia veo a cada momento como muchos alumnos aprovechan las oportunidades y como muchos otros no se dan cuenta de que tienen frente a si, en cada presentación una posibilidad.
Y como te decía hace un rato, todo el tiempo alguien nos ve y lo irónico de esto es que no sabemos QUIEN nos ve. Permitime contar una anécdota que ejemplifica esto.
Hace unos años, una alumna, no viene al caso su nombre, hizo una presentación tan impactante que durante la noche en una comida que tuve después de la clase, un amigo me pregunto de que se trataba mi materia y para explicárselo le mostré trabajos de alumnos que tenia en mi computadora portátil. Este amigo, es un periodista reconocido y a la vez dicta cursos para hablar frente a cámara. El asunto es que quedo impresionado por la presentación y me pidió conocerla para ver si podía hacerle una nota para su programa de cable. Pero no termina ahí, cuando se conocieron le pidió permiso para usar su presentación como ejemplo en sus cursos y hoy en día ya no sabemos cuanta gente vio la presentación de esta alumna. No solo esto, sino que algunos profesores que vieron su presentación, la llamaron para entrevistas laborales. Y no sólo esto, si no que con su permiso la subí a Youtube y hoy en día está replicada en páginas de China, Europa y lugares remotos. ¿Sabía esta alumna que esto podía pasar? Definitivamente NO. Simplemente hizo lo mejor que pudo para su presentación. ¿Fue una oportunidad? Definitivamente SI.
Como podrás ver, cuando te digo que siempre alguien nos está viendo y que no sabemos quién es ese alguien, lo digo con experiencia. Por otro lado si fuéramos a saber cuando se presenta la oportunidad seguramente estaríamos siempre preparados, entonces… si no sabemos cuando se dará ¿no sería efectivo estas preparados siempre?
Muchas veces oí, sobre la frustración, lo complicado de cursar, dar finales, hacer trabajos para todas las materias, las injusticias etc… Si en 2do año o 3 año de una carrera no logramos atravesar estas cosas, ¿que nos queda para el todos los días de la vida? Porque estimado lector si no lo sabes, en la vida, las injusticias, las frustraciones, las múltiples tareas y obligaciones simultáneas, los errores, las promesas no cumplidas y todo lo que pueda quitarnos las ganas, están al orden del día al igual que las oportunidades. Entonces, me permito cerrar con una pregunta para reflexionar: ¿Cuántas oportunidades voy a dejar pasar por que estoy mal, enojado, frustrado, triste o lo que sea? Seguramente, respondas: Ninguna!!! Si se me dá una oportunidad, la voy a aprovechar!!! Pero te aseguro, que esto es lo que te gustaría, no la realidad. Sino me creés, fijate cuantas presentaciones, parciales, trabajos prácticos, materias etc dejaste de hacer o hiciste para safar y el motivo fue alguno de estos puntos.
Una vez un amigo me dijo: “La intención se mide por los resultados. Si los resultados no son los que esperabas, lo más seguro es que aparezcan, las razones, los motivos o lo que es lo mismo, las excusas por no haberlo logrado. Pero siempre sabé, que por más que lo expliques súper bien, la realidad es que no lo conseguiste.”
Cuando lo escuché, le dije de todo menos bonito y ni te cuento lo que no le dije y pensé de él, pero con el tiempo y la experiencia me dí cuenta que esto es real al 100%. No quiere decir que me haya vuelto un obsesivo de los resultados o que haga cualquier cosas para conseguirlo. Tengo mis valores que tamizan mis objetivos para ver si están o no alineados con mi propósito en la vida. Pero cuando no consigo algo, simplemente reveo donde me equivoqué o qué parte del asunto puedo modificar para volver a intentarlo.
Básicamente, y para despedirme, considero que es importante cumplir los siguientes puntos para conseguir lo que queremos:
1) Saber lo que realmente queremos (claridad).
2) Tener un objetivo por área en la vida.
3) Estar siempre preparado para aprovechar la oportunidad.
4) Tener una intención clara.
5) Planificar.
6) Ponerse en acción.
7) Chequear los resultados de estas acciones.
8) Ser flexible.
9) Premiarme por mis logros.
10) Ser generoso y agradecido.
11) Saber como mis objetivos beneficiaran a los demás.
12) Creer que puedo lograrlo.
13) Creer que puedo lograrlo.
14) Creer que puedo lograrlo.
15) Mantener el foco en lo quiero.
16) Mantenerme atento.
17) Seguir a pesar de todo.
18) Y el segundo esfuerzo. Que, ni nada más ni nada menos, es dar un paso más cuando ya no quiero caminar.
Abrazo enorme y espero haber podido cumplir mi intención
de serles útil de alguna manera.
Luis Sabbi