martes, 14 de diciembre de 2010

Arriesgarlo todo John Maxwell

Si has estado en areopuertos pequeños o tienes mucha experiencia volando en aviones de
ejecutivos, probablemente habrás visto o volado en un avión Lear. Yo he tenido la
oportunidad de volar en uno de esos un par de veces y es toda una experiencia. Son pequeños, solo pueden llevar de 5 a 6 pasajeros, y muy rápidos. Es como subir a un tubo con motores a reacción.

Tengo que admitir que la experiencia de montar en un avión Lear es bastante estimulante. Pero lo más asombroso para mí es el tiempo que ahorra. He viajado literalmente millones de kilómetros en aviones comerciales y estoy acostumbrado a largos viajes hasta los areopuertos, a la devolución de carros rentados, a vuelos cortos, a embotellamientos en las terminales, y a retrasos que parecen interminables. Esto puede ser una pesadilla.

Volar en un Lear puede fácilmente reducir a la mitad el tiempo del viaje.
El padre de este asombroso avión fue un hombre llamado Bill Lear. Inventor, aviador y líder de negocios, llegó a ostentar más de 150 patentes, incluyendo la de los pilotos automáticos, radio de carros, y cintas de grabadoras de ocho pistas. Lear fue un pionero en su pensamiento, y en 1950 pudo ver el potencial para la fabricación de pequeños aviones para compañías. Le tomó varios años transformar su sueño en realidad, pero en 1963 el primer avión Lear a reacción hizo su viaje inaugural, y en 1964 hizo su primera entrega a un cliente.

El éxito de Lear fue inmediato y rápidamente vendió muchas de estas aeronaves. Pero no mucho después supo que dos de ellas se habían estrellado en misteriosas circunstancias. Aquello lo dejó anonadado. Por ese tiempo, cincuenta y cinco de los aviones Lear pertenecían a dueños privados. Lear inmediatamante envió un aviso a todos los dueños para que no volaran sus aviones hasta que él y su grupo pudieran determinar qué había causado las caídas. La preocupación de que más vidas se perdieran era mucho más importante para él que cualquier publicidad negativa que pudiera surgir en los medios de comunicación.

Al investigar en los vuelos fatales, Lear decubrió una causa potencial, pero no pudo verificar el problema en tierra. Había solo una forma segura de descubrir si había diagnosticado el problema correctamente. Tendría que hacerlo en el aire.

Era un proceso peligroso, pero fue lo que precisamente hizo. Mientras volaba el avión estuvo a punto de perder el control y por poco tiene el mismo destino de los otros dos pilotos. Pero se las arregló para realizar las pruebas y establecer dónde estaba la falla. Creó una nueva pieza y se la puso a los cincuenta y cinco aviones, eliminando el peligro.

Mantener a los aviones en tierra le costó a Lear mucho dinero. El incidente sembró la duda en las mentes de consumidores potenciales, y como resultado, necesitó dos años para reconstruir el negocio. Pero Lear nunca se arrenpintió de su decisión. Estaba deseoso de arriesgar su éxito, su suerte, e incluso su vida para resolver el misterio de esas caídas; pero no su integridad. Y para eso se necesita carácter.

AL GRANO
La forma en que un líder trata con las circunstancias de la vida dice mucho de su carácter.

La crisis no necesariamente forma el carácter, pero sí lo revela. La adversidad es el cruce de dos caminos donde una persona tiene que elegir uno de los dos: carácter o compromiso. Cada vez que escoge el carácter, la persona se vuelve más fuerte, aun cuando esa elección traiga consecuencias negativas. Como escribió el ganador del Premio Nobel Alexander Solzhenistsyn, «El sentido de la existencia terrestre descansa, no en la forma en que hayamos desarrollado el pensamiento en función de la prosperidad, sino en el desarrollo del alma». El desarrollo del carácter es el centro de nuestro desarrollo, no solo como líderes sino como seres humanos.

¿Qué debemos saber sobre el carácter?

1. Carácter es más que hablar Cualquiera puede decir que tiene integridad, pero la acción es el indicador real del carácter. Tu carácter determina quién eres. Lo que eres determina lo que ves.
Y lo que ves determina lo que haces. Es por eso que nunca se puede separar el carácter de un líder de sus acciones. Si las acciones e intenciones del líder están en constante oposición, entonces mira a su carácter para encontrar el porqué.

2. El talento es un don, pero el carácter es una elección.
Hay muchas cosas en la vida sobre las que no tenemos control. No podemos escoger a nuestros padres. No podemos seleccionar el lugar ni circunstancias de nuestro nacimiento y crecimiento. No podemos seleccionar nuestros talentos o nuestro coeficiente de inteligencia. Pero sí podemos escoger nuestro carácter. En realidad, el carácter lo estamos creando cada vez que hacemos una elección; evadir o confrontar una situación difícil, doblegarnos ante la verdad o mantenernos bajo el peso de ella, tomar el dinero fácil o pagar el precio. A medida que vivimos y hacemos decisiones, estamos formando nuestro carácter.

3. El carácter produce éxito duradero con las personas.
El verdadero líder siempre hace participar a otras personas.(Como dice el proverbio sobre liderazgo, si piensas que eres un líder y nadie te sigue, entonces estás solo dando un paseo.) La gente no confía en líderes que saben que tienen grietas en sus caracteres.

4. Los líderes no pueden ir más allá de los límites de su carácter.
¿Has visto alguna vez a personas altamente talentosas que repentinamente se desmoronaron cuando lograron cierto nivel de éxito?

La clave de este fenómeno es el carácter. Steven Berglas, sicólogo de la Escuela de Medicina de Harvard y autor de El síndrome del éxito, dice que la gente que alcanza grandes alturas pero carece de un carácter sólido que los sostenga a través del estrés, van de cabeza al desastre. Él cree que su destino está determinado por una o más de las siguientes características: arrogancia, profundos sentimientos de soledad, una búsqueda destructiva de aventuras, o adulterio. Cada una constituye un precio muy alto a pagar por un carácter débil.

REFLEXIONEMOS
Si crees que una de estas cuatro características que identifica Berglas te ha absorbido, tómate un descanso. Haz lo que sea para alejarte de algunos de los estrés de tu éxito, y busca ayuda profesional. No pienses que el valle en el que ahora estás pasará con el tiempo, con más dinero, o con un aumento del prestigio. Las grietas no detectadas en el carácter solo se profundizan más y se vuelven más destructivas con el tiempo.

Aun si no tienes conflictos con algunas de estas cuatro áreas debes de todos modos examinar la condición de tu carácter. Pregúntate si normalmente tus palabras y acciones concuerdan.

Cuando dices que vas a terminar un trabajo, ¿siempre lo terminas? Si le dices a tu hijo que vas a asistir a su recital o a su juego de pelota, ¿estarás allí? ¿Puede la gente confiar en tu apretón de manos como si se tratara de cerrar un contrato?

Cuando guíes a otros en la casa, el trabajo, la comunidad, reconoce que tu carácter es tu más importante posesión. G. Alan Bernard, presidente de Mid Park Inc., afirmó: «El respeto que se merece el liderazgo requiere que la ética sea intachable. Un líder no solo está por encima de la línea entre lo correcto y lo erróneo, sino que su posición debe ser bien clara en las “áreas grises”».

Las 21 Cualidades Indispensable de un Líder John Maxwell


1 CARÁCTER: Sé un pedazo de roca
2 CARISMA: La primera impresión puedeser determinante
3 COMPROMISO: Es lo que separa a los hacedoresde los soñadores
4 COMUNICACIÓN: Sin ella, viajas solo
5 CAPACIDAD: Si la desarrollas, ellos vendrán
6 VALENTÍA: Una persona con valentía es mayoría
7 DISCERNIMIENTO: Pon fin a los misterios no resueltos
8 CONCENTRACIÓN: Mientras más aguda sea, más agudo serás tú
9 GENEROSIDAD: Tu vela no pierde nada cuando alumbra a otros
10 INICIATIVA: No deberías salir de casa sin ella
11 ESCUCHAR: Para conectarte con sus corazones, usa tus oídos
12 PASIÓN: Toma la vida y ámala
13 ACTITUD POSITIVA: Si crees que puedes, puedes
14 SOLUCIÓN DE PROBLEMAS: No puedes dejar que tus problemas sean un problema
15 RELACIONES: Si tomas la iniciativa, te imitarán
16 RESPONSABILIDAD: Si no llevas la bola, no puedes dirigir al equipo
17 SEGURIDAD: La competencia nunca compensa la inseguridad
18 AUTODISCIPLINA: La primera persona a la que tienes que dirigir eres tú mismo
19 SERVICIO: Para progresar, pone a los demás primero
20 APRENDER: Para mantenerte dirigiendo, mantente aprendiendo
21 VISIÓN: Puedes conseguir solo lo que puedes ver

martes, 16 de noviembre de 2010

Visitá mi web



¡¡¡Hola!!!

Tengo el placer de presentarles mi propia pagina web

Gracias a todas las personas que participan en el equipo de trabajo

especialemente a.
Ariel Presa
que me motivo a realizarla y apoyo en el desarrollo de la idea original.

Leandro Guzman
por su colaboración y diseño de la pagina.

Si bien, todavia esta en proceso de desarrollo
ya podés visitarle y disfrutar de videos, artículos, cuentos y varias cosas más.

Espero tus comentarios.
Luis

martes, 9 de noviembre de 2010

Etimología de la palabra Liderazgo

Comparto con uds un artículo que encontre ayer, mientras charlaba via skipe con el Lic. Daniel Fernando Peiro sobre lo interesante que es conocer la etimología de las palabras. El autor se llama Hugo Landolfi y podes seguirlo en su blog.

Comprender en profundidad las raíces etimológicas del término “líder”, nos ayudará a adentrarnos en la comprensión de uno de sus significados más interesantes referidos a nuestro estudio. Existen dos orientaciones etimológicas con respecto al término que nos ocupa.

El primero de ellos, más débil y discutido, corresponde a la etimología proveniente de la lengua latina. La segunda, tal vez la más aceptada, asumida por la Real Academia Española, corresponde a la consideración de la palabra líder como un anglicismo, es decir, una palabra derivada de la lengua inglesa, pero pasada al español a través de un proceso llamado barbarismo. Ambas etimologías, sin embargo, parecen encontrar un antecesor común en la lengua indoeuropea mediante la partícula leit de dicha lengua.

En las lenguas sajonas, esta partícula ha sido encontrada con certeza como un antecedente de la palabra leader del inglés, no siendo la certeza aplicable en forma contundente a la raíz latina, pues algunos autores sospechan que la raíz latina antigua pudo tener como antecedente indoeuropeo a la mencionada leit, mientras que otros no creen que pueda provenir de dicha lengua. A continuación consideraremos ambas vertientes, ya que las mismas son pasibles de arrojar luz sobre el tema que nos ocupa.

Desde la etimología latina
La palabra “líder” podría encontrar su origen —recordemos que este origen es discutido— en la partícula “lid”, que proviene del latín lis-litis (nominativo y genitivo latinos, respectivamente). Su significación original en la lengua latina es: disputa, querella o proceso. De esta manera y según su etimología, el líder es quien inicia o se encuentra inmerso en una querella, disputa o proceso.

Este significado es verdaderamente interesante pues, coloca al líder, no como alguien con una postura pasiva frente a la realidad, sino como alguien que tiene una postura activa de disputa mediante la cual, se supone, quiere cambiar algo de su entorno inmediato.

Disputar, de cualquier modo, no necesariamente ha de significar pelea o riña, el cual es el sentido semántico más extendido en nuestros días. Si nos remitimos también a la etimología de esta palabra, encontramos dos partículas latinas de las cuales proviene. La primera, dis, significa separar o separadamente.

La segunda, puto o putare, es un verbo latino que significa podar o limpiar. De este modo, una disputa es un proceso mediante el cual se separan o distinguen elementos de algo para limpiarlos o podarlos, para remover sus partes malas y nocivas. Si forzamos una aplicación de este sentido al liderazgo, el líder será, entonces, quien tendrá la claridad para separar o analizar algo en sus elementos constitutivos, de tal manera de separar los elementos nocivos, que no sirven e impiden su crecimiento.

La palabra querella, también se encuentra relacionada coherentemente con la significación que venimos profundizando. El término querella proviene del latín querela, que significa queja o lamentación. Es justamente lo que sucede con la actividad del liderazgo, ya que, en los que no quieren cambiar, ni podar o separar de sí sus partes disfuncionales, se encuentra la queja, sobre la que debe actuar el líder.


Sintetizando, entonces, podemos decir que la palabra líder significa etimológicamente: actuar de manera tal de tener cierta lucidez para separar y distinguir las partes constitutivas de algo o de alguien, de tal manera de remover de ellas las que no son convenientes para su crecimiento y desarrollo, produciendo por este procedimiento cierta queja o dolor.

En el líder, entonces, encontramos algunas notas características que pueden seguirse de su significado etimológico. El líder es el que ve, según cierta claridad mental e intelectual, lo que es disfuncional, incorrecto o inadecuado en algunas de las partes constitutivas de algo o de alguien. Este algo o alguien puede ser una persona, un proceso o una cosa.

El líder, además de verlo, lo separa, lo quita y lo poda. De esta manera y según este modo de entender, el líder es el que remueve aquellas partes de las cosas, de las personas o de los procesos que les impiden crecer, desarrollarse y ser genuina y plenamente lo que son o aspiran a ser, en forma natural. El líder es un curador de personas y de cosas que no funcionan bien, ya que puede vislumbrar en las mismas lo que les impide progresar, y les ayuda a removerlo, no sin cierto dolor que puede producir quejas.

Uno de los aspectos más interesantes que surge de este estudio de la palabra que nos ocupa, nos orienta a que el líder ha de poseer una cierta capacidad intelectual especialmente desarrollada pues, para poder vislumbrar lo que ha de ser quitado, removido o podado de algo o de alguien, debe ser un experto conocedor de la naturaleza de ese algo o ese alguien.

En el caso del liderazgo, al tratar con personas humanas, el líder debe ser un conocedor profundo de la realidad y naturaleza del ser humano, lo cual tratamos de explicar con cierta profundidad en el capítulo anterior.

Aquí tenemos otra justificación de la razón de ser de dicha explicación. El líder debe ser un experto de todo lo que se encuentre relacionado con la naturaleza humana pues, ciertamente, debe liderar a personas humanas. Es con ellas, en el fragor del equipo, que puede lograr las visiones colectivas por él propuestas.


Por cierto, uno de los aspectos más nocivos y perjudiciales que se observan en las organizaciones de nuestros días, es el hallazgo de supuestos líderes —falsos líderes en realidad— que conocen poco y nada de la naturaleza humana. Ni siquiera, lamentablemente, se conocen a sí mismos, y aún así quieren liderar a otros. Se manejan torpemente como un elefante en un bazar, rompiendo y destruyendo elementos muy valiosos a cada paso.

El líder genuino y auténtico debe ser un estudioso constante de la naturaleza humana, pero no solamente desde alguna de sus dimensiones, lo cual conducirá necesariamente a un reduccionismo, sino del conjunto de ellas. El líder debe ser un experto conocedor de la corporeidad del ser humano, de sus aspectos psíquicos y emocionales, de su estrato mental e intelectual y, por último, debe ser un experto en espiritualidad. Ya se dará cuenta el lector el por qué el liderazgo fracasa constantemente en nuestros días. Vive el constante drama de aspirar a liderar a seres humanos, pero no los es esencia y profundidad. No sabe qué son.

Desde la etimología sajona
.
Si consideramos a la palabra líder como derivando del inglés leader, la cuál es la acepción que toma, como dijimos, la Real Academia Española, debemos remontarnos a la consideración etimológica de dicha palabra. Leader significa, en su carácter verbal y en términos generales, guiar por un camino, servir como indicador de ruta y ser un canal o conductor para algo, entre otras acepciones.
Su etimología proviene del inglés medio leden, que a su vez proviene del inglés antiguo laeden, que a su vez encuentra su raíz en el indoeuropeo leit.

Si profundizamos un poco más, podemos verificar que el término leader aparece alrededor del año 1300 mediante el vocablo ladere, que se forma con el vocablo ya mencionado leden, proveniente del inglés medio, sumado a la partícula –er, que designa a una persona o cosa que realiza la acción del verbo. Leden aparece por primera vez alrededor del año 1125 proviniendo del inglés antiguo ya mencionado laeden, que significa acto de ir con alguien. Finalmente se llega al indoeuropeo leit, significando avanzar o ir hacia delante.

De esta manera, y según lo que hemos mencionado, líder significa, según la etimología de la lengua inglesa, el acto de guiar para avanzar e ir para adelante. Ahora bien, el guía no es solamente el que conoce el camino sino también el que conoce las aptitudes y capacidades de quienes recorren el camino.

Por esto, el líder no es solamente el que conoce el camino que le lleva desde el lugar donde está hasta el que desea estar, el camino de la misión, sino también el que conoce en profundidad las aptitudes de sus liderados. Por este motivo, dando otra prueba adicional a lo expuesto en el capítulo segundo donde decíamos que el líder debe conocer lo que es un ser humano, puesto que se ocupa de liderarlos, esta etimología nos demuestra la necesidad de tal conocimiento. En esto concuerda también con al etimología latina.

Sus sentidos son similares. Así las cosas, encontramos otra prueba de que el líder ha de ser un experto conocedor de la realidad del ser humano, y del camino que desea ayudarle a recorrer.
La palabra guía proviene de una antigua raíz indoeuropea llamada weid, que significa ver. Este ver no es solo superficial sino profundo y contemplativo, ya que quien guía por cualquier camino de que se trate debe conocer con máximo detalle los menesteres y secretos del mismo. El guía es el que contempla y conoce en profundidad el camino, lo muestra, y ayuda a recorrerlo.

El líder es como un jardinero podador y guía de personas
Es menester remarcar aquí que las dos líneas etimológicas estudiadas, la latina y la sajona, llegan a una idea bastante común y similar de lo que es el liderazgo. Desde el latín decíamos que al líder le corresponde actuar de manera tal de tener cierta lucidez para separar y distinguir las partes constitutivas de algo o de alguien, de tal manera de remover de ellas las que no son convenientes para su crecimiento y desarrollo, produciendo por este procedimiento cierta queja o dolor. Desde la etimología sajona, proveniente del inglés, decíamos que al líder le corresponde el acto de guiar para avanzar e ir para adelante.

Todo este estudio etimológico antedicho nos lleva a plantear la metáfora de comprender al líder como una especie de jardinero que se ocupa de podar todo aquello que en las personas impide su crecimiento. Una vez hecho esto les ayuda a crecer y a desarrollarse, alcanzando el máximo de potencial de que es posible.

Aquí aparece por primera vez uno de los sentidos más profundos de la esencial del liderazgo: el servicio.

Si bien esto lo explicaremos con profundidad más adelante, podemos apreciar que una de las características esenciales del líder es ponerse al servicio de sus liderados. Para ello, como dijimos y lo volvemos a repetir por su capital importancia, ha de ser un experto conocedor de la naturaleza humana para saber efectivamente qué es lo que le ayuda a desarrollarse y qué se lo impide, cuáles son sus objetivos propios y la finalidad de sus vidas.

El líder no puede desconocer cuál es el sentido último de la vida del ser humano. De este modo, profundizando la necesidad de que el líder, como dijimos, se ha de encontrar al servicio del desarrollo de sus liderados, ayudando a los mismos a remover o cambiar aquellos aspectos de sí mismos que le impiden crecer y perfeccionarse, y una vez hecho esto, guiándolos, como quiere la etimología sajona, a sus más grandes destinos de grandeza.

El liderazgo, entonces, no es una actividad que ha imponer conductas desde el exterior de las personas sino que, conociendo en detalle a las mismas, ha de estimularlos a quitar y cambiar desde dentro de sí, todo lo que le impida desarrollarse como ser humano. Esto puede entenderse desde el punto de vista, ya sea personal, relacional, organizacional o cualquier otro. Una vez hecho esto, debe guiarlas por el camino de alcanzar los logros propuestos y desarrollar en actos y en obras en el mundo todo su potencial posible.

Tomado del libro “La esencia del liderazgo” de Hugo Landolfi (de próxima aparición)
Por Hugo Landolfi

sábado, 6 de noviembre de 2010

La prueba al maestro

Un grupo de chicos conocían a un hombre sabio de su pueblo y urdieron un plan para engañarle.

Atraparían a un pájaro vivo e irían a visitar al hombre sabio. Uno de ellos sostendría el pájaro detrás de la espalda y le preguntaría:

«Hombre sabio, ¿el pájaro está vivo o muerto?»

Si el hombre sabio respondía que estaba vivo, el chico aplastaría rápidamente al pájaro y diría: «No, está muerto».

Si el hombre sabio decía: «El pájaro está muerto», el chico le enseñaría el pájaro con vida.

Los chicos consiguieron que el hombre sabio los recibiera. El que sostenía al pájaro le preguntó: «Hombre sabio, ¿el pájaro está vivo o muerto?»

El hombre sabio permaneció en silencio durante unos instantes. Después se agachó hasta que quedó a la misma altura que el chico y le dijo:

«La vida que sostienes está en tus manos».

De la misma manera que muestra este cuento «La vida que sostienes está en tus manos». Tú puedes convertir tus sueños en realidad y estas son algunas claves para concretarlos

  1. Claridad en tu propósito. Necesitas ser específico y saber exactamente lo que queres.
  2. Comprometete. Necesitas responsabilizarte realmente con lo que queres.
  3. Habla de tus sueños. Busca tenerlos siempre presente, contándoselos a los demás, planificando y pidiendo ayuda.
  4. Escribí tus sueños y metas en un papel en tiempo presente y en primera persona como si ya se hubieran hecho realidad. Con todos los detalles que puedas .
  5. Confecciona un plan de lo que podrías ir haciendo cada día para acercarte a ellos
  6. Empezá por una acción no importa lo pequeña que sea. No te olvides que un viaje de mil kilómetros comienza con un solo paso
  7. Realiza declaraciones a diario diciéndote a vos mismo lo que necesitas escuchar. Reconociendo tu capacidad y tus talentos. Repitiendo 'yo puedo'.
  8. Revisá cada día lo que haces y buscá enfocarte en lo que queres
  9. Reconocer y celebrar cada minúsculo avance que tengas
  10. Empezar, continuar, seguir, reanudar, porfiar, reiniciar, machacar, pedir, reclamar, empeñar, reiterar, obstinar, reincidir, insistir, perseguir y PERSEVERAR EN TUS SUEÑOS

Y...Volver a empezar

Y...Volver a empezar, las veces que sea necesario

El entusiasmo es la mayoría de las veces el capital para empezar cualquier actividad

Posiblemente coincidas en que en tu lista no habrá un solo objetivo que no pueda lograrse con:

  1. Gran compromiso
  2. Mucha energía
  3. Acción, acción y mas acción
  4. Enfoque
  5. Disciplina
  6. Tener presente a tus sueños a cada momento
"El disfraz predilecto de la oportunidad es la dificultad." (Frank Tyger)

¿Por qué a veces nos parece difícil cubrir nuestras necesidades internas?

¿Por qué nos cuesta creer que podemos tener lo mejor?

¿Por qué tenemos relaciones complicadas?

¿Por qué no podemos concretar nuestros sueños?

Todas estas preguntas te llevan al pasado y si pensaras construir futuro con las respuestas que les encuentres, estarías construyendo mas pasado.

Buscá alternativas para diseñar tu futuro.

"El artista no es nada si no está conectado con su don, pero el don no es nada si no se lo pone a trabajar." (Emile Zola)

Conéctate con tus dones y hacé que ellos trabajen para ti en el camino hacia tus objetivos

Y recuerda: "Si lo puedes soñar, lo puedes concretar".

lunes, 18 de octubre de 2010

Sobre el Buen Combate (Pablo Cohello)

"El hombre nunca puede cesar de soñar. El sueño es el alimento del Alma, como la comida lo es del cuerpo. Muchas veces, en nuestra existencia, vemos nuestros sueños deshechos y nuestros deseos frustrados, pero es necesario continuar soñando, pues de lo contrario nuestra Alma muere y queda vacia. Mucha sangre fue derramada en el campo que esta delante de tus ojos y alli se libraron algunas de las batallas más crueles de la Reconquista. Quién tenía la razón o estaba en la verdad, carece de importancia. Lo impotante es saber que ambos bandos estaban efectuando el Buen Combate."

"El Buen Combate es aquel emprendido porque nuestro corazón lo pide. En épocas heróicas, en tiempos de los caballeros andantes. esto era fácil; había una tierra por conquistar y mucho por hacer. Hoy día, sin embargo, el mundo ha cambiado mucho y el Buen Combate fue transportado de los campos de batalla para adentro de nosotros mismos.

El Buen Combate es aquel entablado en nombre de nuestros sueños. Cuando explotan dentro de nosotros, con todo vigor, en la juventud, tenemos mucho coraje pero todavía no hemos aprendido a luchar. Después de mucho esfuerzo, hemos aprendido a luchar pero ya no tenemos el mismo coraje para combatir. por eso, nos volvemos contra nosotros mismos y pasamos a ser nuestro peor enemigo. Decimos que nuestros sueños eran infantiles, dificiles de realizar o fruto de nuestra ignorancia de las realidades de la vida. Matamos nuestros sueños porque tenemos miedo de entablar el Buen Combate."

El primer sintoma de que estamos matando nuestros sueños es la falta de tiempo. Las personas más ocupadas que he conocido en la vida siempre tenían tiempo para todo. Las que nada hacian estaban siempre cansadas, no conseguian realizar el poco trabajo que tenian y se quejaban constantemente de que el dia era demasiado corto.
En verdad, tenian miendo de enfrentarse con el Buen Combate.

El segundo sintoma de la muerte de nuestros sueños son nuestras certezas. Porque no queremos considerar la vida como una gran aventura para ser vivida. pasamos a juzgarnos sabios, justos, correctos en lo poco que pedimos de la existencia. Miramos mas alla de las murallas y escuchamos el ruido de lanzas que se rompen, el olor de sudor y de polvora, las grande caídas y las miadas sedientas de conquista de los guerreros. Pero nunca notamos la alegría, la inmensa Alegría que está en el corazón de quién está luchando, porque para ellos no importan ni la victoria ni la derrota, importa sólo participar del Buen Combate.

"Finalmente, el tercer sintoma de la muerte de nuestros sueños es la Paz. La vida pasa a ser una tarde de domingo, sin pedirnos cosas importantes y sin exigirnos más de lo que queremos dar. creemos entonces que ya estamos maduros; abandonamos las fantasías de la infancia y conseguimos realizarnos personal y profesionalmente. Nos sorprendemos cuando alguien de nuestra edad dice que quiere todavía esto o aquello de la vida. Pero, en verdad, en lo intimo de nuestro corazón, sabemos que lo que ocurrio fue que renunciamos a luchar por nuestros sueños, a entablar el Buen Combate."

Cuando renunciamos a nuestros sueños y encontramos la Paz, tenemos un pequeño periodo de tranquilidad. Pero los sueños muertos comienzan a pudrirse dentro de nosotros e infectan todo el ambiente en que vivimos. Empezamos a ser crueles con los que nos rodean y finalmente pasamos a dirigir esta crueldad contra nosotros mismos. Surgen las enfermedades y las psicosis. Lo que queriamos evitar en el combate -la desepcion y la derrota- pasa a ser el unico legado legado de nuestra cobardia. Y llega un bello día en que los sueños muertos y podridos vuelven el aire tan dificil de respirar que pasamos a desear la nuerte, la muerte que nos libre de nuestras certezas, de nuestras ocupaciones y de aquella terrible paz de las tardes de domingo.