lunes, 17 de agosto de 2009

El feedback negativo como sistema de apoyo y crecimiento

Es interesante observar como actuamos los seres humanos en ciertas ocasiones. Por ejemplo: El otro día escribiendo mi nick en una de las tantas redes sociales, cometí un "horror" de ortografía por distracción.

Sucede que copie y pegue parte de un frase, que consideré inspiradora y modifique algunas palabras para argentinizarla. En este proceso escribí haya en lugar de allá. (ahora comprenden lo de HORROR ortográfico verdad?)

Bueno la cosa es que gracias a Dios y a la valentía que tuvo una amiga, de hacer más importante el amor que mi aprobación o simplemente de quererme bien y no quedarse solo en el comentario o la crítica y comunicarlo, corregí rápidamente este yerro.

Al otro día o por ahí, charlando con un otra amiga me comenta que tal persona (conocida mutua) le había dicho: "¿que lástima que Luis, que comparte esas frases tan interesantes, cometa estos errores de ortografía no?"

Me quedé unos segundos como en pausa y a continuación le dije:

Que interesante ¿no? Por que es verdad que estaba ese error, pero de toda la gente que pudo haberlo visto en la red social, solo una persona me lo comunicó. (y en mi red social tengo mas de 700 contactos que haciendo porcentuales es menos del 0,14%)

Esto me hizo pensar:

¿Qué hubiera pasado si mi amiga no me hace notar el error o mi distracción? En este caso es un nimiedad, un simple error de ortografía, pero nunca sabremos en que puede terminar una nimiedad. Un pequeño desvío en el plan original, puede hacernos perder el objetivo.

¿Cómo puedo generar más apoyo, elevación, sinergía, liderazgo, cooperación y demás si al ver algo que se puede mejorar o corregir, no lo comunico?

¿En que porcentaje estaré yo, en el 0,14% que lo dicen o en el 99,86 % que lo callan?

Y vos, ¿en que porcentaje te ubicas?


Pero veamos que pude observar de esta situación:

1) Agradecí por la persona que me lo advirtió sin miramientos

2) Me quede pensando: ¿Cuántas veces yo, veré errores o acciones que no apoyan a mis seres queridos y en lugar de decírselo a ellos se lo comento a alguien más?

3) Me di cuenta que hace falta mucho amor, para tener el valor suficiente de ir y decirle a alguien algo que tal vez ponga en juega su aprobación hacia mi persona

4) Agradecí por la amiga que le dijo a mi amiga, vaya uno a saber por que no me lo dijo a mi, pero al menos se ocupo de comentarlo con alguien a quien veo seguido.

5) Me di cuenta que cuando mi abuelo Damián decía: "Del dicho al hecho hay un largo trecho" tenia 100% razón. Es simple aprenderse la teoría y las frases disparadoras, pero el verdadero desafío esta en al acción.

6) Me encantó darme cuenta de que estoy lo suficientemente abierto como para recibir correcciones y actuar sobre ellas.

7) También de que me encanta aprender de las correcciones y de mis errores y usarlo para beneficio en lugar de auto castigo.

8) Que cualquier situación puede ser útil para obtener mayor experiencia y tener la oportunidad de seguir creciendo.

9) Que está bueno compartir este tipo de cosas para que pensemos:

a) ¿Cuántas veces no lo decimos nosotros y qué tememos de esa comunicación?
b) ¿Realmente valoro a aquellas personas que se animan a decírmelo aunque puedan perder mi aprobación?
c) ¿Qué es más importante para mi, tu aprobación o amarte lo suficiente como para indicarte un feedback que pueda apoyarte a mejorar?

Un abrazo grande para todos
Luis Christian Sabbi

jueves, 13 de agosto de 2009

¿Qué pasaría si pudiéramos vivir sin miedo?

¿Qué pasaría si pudiéramos vivir sin miedo?... ¿que seriamos capaces de hacer si no temiéramos las consecuencias de nuestras decisiones?

¿Si no tuvieras miedo, cual sería tu próxima acción? Leí este par de preguntas en un libro y mi cabeza desde entonces, no hizo mas que reflexionar sobre ellas. ¿Cuántos pasos no habré dado, cuantas palabras no habré dicho, cuantos abrazos no habré pedido, cuántas cosas no habré comenzado por miedo?

No quiero sugerir que seamos los reyes del “ …y a mi que me importa, ahora que enfrento mis miedos hago lo que se me ocurre” ni que de un día para otro seamos una especie de motivadores del hacer cosas estúpidas y sin sentido alguno. No va por ahí mi reflexión.

Me refiero a los miedos naturales que nos acosan desde tiempos que ya ni recordamos, que están agazapados en algún rincón de nuestro cerebro y salen sin anunciarse, paralizándonos y dándonos la razón perfecta para no correr ni asumir los riesgos necesarios para obtener lo que deseamos. ¿Pero entonces como apagar esta voz interna que nos llena de dudas y para colmo a los gritos? Como casi en todo, hay buenas y malas noticias. Las malas, son que apagarla es imposible, es un sistema de defensa y supervivencia (aunque suene descabellado) que esta ahí para apoyarnos. Las buenas noticias, (porque siempre hay buenas noticias) son varias:

En primer lugar, cuando estos miedos llegan a paralizarnos, podríamos decir que se debe a un desequilibrio en el volumen de los mismos. O sea, están hablando demasiado fuerte. Con lo cual podemos bajar el volumen (y el saber que podemos bajar el volumen es otra buena noticia en si misma).

¿Cómo hacerlo? Como con todo mi querido amigo/a. Práctica, práctica y más práctica. Podes comenzar por practicar ignorarlos o manejarlos como se maneja a un necio: con sensatez, rapidez y astucia mental.

Otra práctica podría ser: El día de hoy voy a hablar, actuar, pedir o lo que fuera, sin miedo. Esto seguramente será clave, para empezar a cruzar las pequeñas (o enormes) barreras mentales que detienen nuestro crecimiento personal y laboral.

El miedo, como yo lo veo (y hablo del que paraliza, no del miedo como resultado de una reacción hormonal que se dispara como sistema de defensa o aviso frente al peligro real) es simplemente una fantasía que creamos sobre un futuro que todavía no llego y por lo tanto, como cualquier cosa sobre el futuro, no es real. Razón por la cual, creo que tomar decisiones basadas en algo No real, es “realmente” tonto.

Para terminar quiero dejarte una pregunta que me apoya cada vez que el volumen de mis miedos crece y comienza a hacerme dudar.

¿Qué es lo peor que podría pasar si lo hago?

Y me despido con una frase que alguna vez leí o escuche.

Si le tenés miedo a algo, ya sabes cual es tu próximo desafío.

Les mando un abrazo

Luis Sabbi

miércoles, 12 de agosto de 2009

Hagamos sólo aquello que nos guste

Hagamos sólo aquello que nos guste
Si deseamos tener éxito, dinero y prosperidad.
Si miramos a nuestro alrededor veremos que es posible tener éxito y no tener alegría o felicidad. Lo que me lleva a la siguiente pregunta: ¿Es esto, realmente el éxito? Y me respondo que posiblemente si, de hecho el resultado está a la vista. Pero desde mi punto de vista es solo un éxito relativo, tal vez aquel que logramos para alardear o sentirnos alguien o aquel que se obtiene sólo para tener dinero en los bolsillos. En realidad yo no lo llamaría éxito, sin embargo para muchos de todavía y para muchas personas en el mundo, si obtuviste resultados económicos satisfactorios, serás catalogado de EXITOSO.

Lo que yo pienso es que, lo que una verdadera persona exitosa hace es buscar y encontrar una área en la que sabe que puede desempeñar un trabajo extraordinario. (llamémosle, un para qué claro o un propósito definido) También podríamos hablar de la importancia de la perseverancia, de la claridad en tu meta, de la necesidad de planificar, etc. pero considero mas importante tener claridad sobre ¿en que área que podemos hacer la diferencia? Lo que nos lleva directamente, a lo que es en realidad y en la práctica el principio de los triunfos.

Si aún no has decido a qué quieres dedicarte hazte esta pregunta:

¿Qué es aquello que podría hacer yo mejor que nadie en el mundo y estaría dispuesto a hacerlo gratis, si tuviera la posibilidad?

Responder esta pregunta te puede tomar minutos o días. No importa. Si ves que la respuesta tarda en llegar pide consejo a la inteligencia universal, ella responde siempre y está ahí para todos. Pensá que realmente tenés x millones de Pesos, dólares, euros o lo que sea en el banco a tu disposición para usar, como y cuando quieras. ¿A que te dedicarías?
Cuando te hayas contestado esta pregunta te darás cuenta de que elegiste algo que disfrutas haciendo. Si no es así entonces te sugiero que comiences de nuevo el proceso.

Bien, ahora hacete esta pregunta:

¿Qué puedo hacer para sumar valor en el mundo y tener éxito económico/laboral alineado a eso que disfruto y en lo que creo que hago una diferencia?

Esta respuesta llegará también, al igual que la primera. Sólo dale un poco de tiempo si no ves el panorama muy alentador al principio. Esta respuesta llegará con facilidad si respondiste con franqueza la primera.

Hace mucho tiempo un coach amigo me dijo: Luis yo te veo buscando la manera de poder sacarle dinero al mundo. ¿Por qué no buscas que habilidad, don o trabajo tenés vos para darle al mundo y sumarle valor? Yo creo que si haces esto, el mundo te va a devolver valor por el simple hecho de estar recibiendo valor de vos. Lo que dejas en el mundo es lo que recibís del mundo. Y termino diciéndome:

¿Consideras que tenés algún valor para dar?

Les dejo un abrazo y como siempre espero serte de utilidad
Luis Sabbi.

martes, 11 de agosto de 2009

Como Organizar tu plan de acción

¿Cómo organizar tu plan de acción?

“Apúntale a nada y seguramente le pegarás.” Apunta específicamente a una meta y, aunque no la logres, tendrás la oportunidad de estar mucho más cerca que si nunca le hubieras apuntado.

Este paso consiste en armar y desarrollar tu plan de acción. Tu plan de trabajo no es más que el mapa detallado de los pasos que necesitas tomar para el logro de tus metas.

Este es el momento de traducir tus metas a largo plazo en objetivos específicos y actividades en las cuales puedas empezar a trabajar inmediatamente. Es hora de dividir tus metas en metas anuales, mensuales y semanales y en actividades diarias.

Este es el último peldaño de la escalera que te conducirá a la realización de tus sueños. Puesto que ya has asignado una fecha para la cual esperas haber logrado tu meta, es mucho más sencillo desarrollar un plan de acción que te permita lograrlo. Sólo podrás determinar cómo llegar a un lugar, si primero has determinado exactamente dónde se encuentra dicho lugar, y cuándo deseas llegar allá.

Este paso es simplemente una manera de poner juntas todas las piezas de este gran rompecabezas que es tu plan de acción. Incluye el examinar toda la información que has podido obtener a través de los pasos dados hasta ahora y hacer un inventario de qué posees y con qué puedes contar para empezar. Si aún no lo has hecho, escribe tus sueños; encuentra las razones para las cuales deseas alcanzar cada uno de ellos; asigna una fecha para su logro; descubre qué es lo que necesitas hacer, identifica las posibles fuentes de ayuda, y finalmente toma toda esta información y convierte esos sueños en objetivos claros y específicos.

El día de tu nacimiento, el día de hoy, y el día de tu muerte están conectados por lo que podríamos denominar tu línea natural del tiempo. Todo lo que ha sucedido en tu vida hasta este momento forma parte de tu historia, y no puedes cambiar nada acerca de ninguno de los hechos que son parte de tu pasado. Imaginate esta línea que te lleva desde tu nacimiento hasta tu muerte, como un camino pavimentado. Una acera en la cual el cemento permanece fresco hasta tanto no lo pisas, pero una vez te has parado en él, se endurece inmediatamente.

Cada paso que das, deja una huella en el cemento, y cuando levantas tu pie esta huella queda marcada en la acera de la vida por siempre. Es importante que entiendas que no hay nada que puedas cambiar acerca de ninguno de los eventos que forman parte de tu pasado; ninguna, de esas huellas, puede ser cambiada, porque se encuentran en tu pasado.

Estas huellas son simplemente el fruto de tus acciones y el resultado de las decisiones que tomaste a lo largo de tu vida. Todo lo que aprendiste desde tu nacimiento se encuentra ahí. Aprendiste a caminar, a hablar, a leer, fuiste a la escuela, aprendiste tu profesión, conseguiste un trabajo, y miles de cosas más. El cemento que se encuentra frente a vos está fresco; sólo se endurecerá cuando pases sobre él. Fijar metas funciona de la siguiente manera. Imaginate que uno de tus valores es tu interés por tu crecimiento y desarrollo intelectual. Supongamos que este valor es de gran importancia para vos. Por esta razón, al hacer tu lista de sueños, escribis que una de tus más grandes aspiraciones siempre ha sido la de escribir un libro.

Digamos que hoy es 11 de Agosto de 2009, y hoy colocas una fecha específica para la culminación de tu libro; por ejemplo el 11 de Agosto de 2010. Haber asignado esta fecha para la terminación del libro equivale a haber tomado una flecha, haber escrito en ella tu propósito, y haberla disparado a la distancia, al cemento fresco que se encuentra frente a vos. Esta flecha cae en el 11 de Agosto de 2010, donde el cemento todavía está fresco, puesto que aún no pasaste por ahí.

Ahora debes volver al día de hoy y preguntarte: ¿Qué debo hacer hoy, qué debo poner en el cemento entre el día de hoy y el 11 de agosto de 2010, de tal manera que cuando pase frente a aquella flecha y el cemento se endurezca, mi libro sea una realidad? ¿Qué debo hacer durante este período de tiempo que asigne para el logro de esta meta? Aquí es donde debes trazar los objetivos intermedios para que este sueño se convierta en realidad. El hecho de que esta meta exista, de por sí no te garantiza su logro, a menos que establezcas objetivos intermedios y los traduzcas en acciones y actividades que te permitan comenzar a trabajar en ellos día a día. ¡Recorda que el único lapso de tiempo sobre el cual tenes control absoluto es el AHORA MISMO!

Mañana mismo o en este mismo momento podes empezar a trabajar en hacer de ese sueño una realidad. Es así de simple. La respuesta está en tus manos.

viernes, 7 de agosto de 2009

4 Claves para el éxito en tiempos de crisis

4 Claves para el éxito en tiempos de crisis.

El error más grande lo cometes cuando, por temor a equivocarte, te equivocás dejando de arriesgarte en tu camino.

No se equivoca el hombre que ensaya distintos caminos para alcanzar sus metas. Se equivoca el que por temor a equivocarse, no camina.

No se equivoca el hombre que busca la verdad y no la encuentra, se equivoca el que por temor a errar, deja de buscarla.

Veamos cuatro ideas que nos pueden apoyar a alcanzar el éxito en tiempos de crisis y/o mostrarnos nuevamente el camino hacia la meta.

Aceptar la responsabilidad: Es necesario empezar por aceptar que el 100% de la responsabilidad por nuestras circunstancias actuales es nuestra. Dejemos de buscar culpables para nuestros problemas o situaciones. La responsabilidad por nuestro éxito reposa en nuestros hombros. Si quiero cambiar mi realidad actual debo tomar acción y no esperar a que algo suceda en mi entorno. Es fundamental dejar de esperar que "alguien haga algo" y empezar a hacer algo nosotros mismos.

Sugerencia: Identifica tres acciones que puedas realizar en las próximas 48 horas que te permitan dar los primeros pasos hacia el cambio de tu situación actual.

Recorda que las buenas intenciones no logran nada y tampoco logras nada pensando en hacerlo. Sólo la acción produce resultados. Como decía un viejo amigo: “Hacerlo lo hace”.

Aprender a fracasar. Si, lees bien, es importantisimo saber como fracasar de manera más efectiva. En nuestro afán por aprender cómo triunfar hemos olvidado la importancia de aprender como responder al fracaso. Y lo cierto es que la persona promedio experimentará más fracasos y caídas en su vida que éxitos. El fracaso es un gran maestro; así que tiene mucho sentido aprender a responder de manera positiva al fracaso. Recordá que el éxito es el resultado de tomar buenas decisiones; las buenas decisiones son el resultado de la experiencia y la experiencia es el resultado de tomar decisiones equivocadas y haber aprendido de ellas. El fracaso es parte de estar en acción, entonces, no le tema al fracaso y aprendé lo mas que puedas de el.

Enfocar la mente en las soluciones. El cerebro es incapaz de enfocarse en dos cosas a la vez. De manera que decide enfocarse en lo mas simple y estos es: los problemas; Como resultante de dicha decisión habremos optado por no enfocarnos en las soluciones. Los problemas no se solucionan hablando de ellos o pensando, sino identificando sus causas y escogiendo la mejor solución que trate dichas causas, y no sólo los síntomas. Identifica la circunstancia más difícil que estas enfrentando en este momento. Hace una lista de las causas que te llevaron hasta ahi. Tene cuidado de que no sean excusas o de no estar depositando la culpa en causas externas. Realiza una segunda lista con las mejores soluciones a dicho problema. Escoje la mejor solución y comenzá inmediatamente a trabajar en ella. ¡Es así de sencillo!

Estar dispuestos a cambiar. Otra de las cosas que decia mi viejo amigo era: "Si siempre haces lo que siempre hiciste, siempre tendras lo que siempre tuviste".

Es interesante observar como las personas solemos esperar resultados diferentes haciendo siempre las mismas cosas.

Muchas veces las personas decimos cosas como: " no lo entiendo, es la décima vez que hago esto y siempre me sale mal." Yo me preguntaría, “Si siempre me sale mal, ¿por qué continuar haciéndolo?" Muchas veces confundimos persistencia con estupidez. Es fundamental aprender de nuestras caídas, pero también debemos entender que para re encontrar el camino al éxito es posible que debamos desarrollar nuevos hábitos, hábitos de éxito. Una buena pregunta para hacerse es, ¿qué hábito, si lo lograra desarrollar, tendría un mayor impacto positivo en mi vida? Una vez que encuentres tu respuesta, hace lo que necesites hacer para conseguirlo.

Muchas veces, miramos la manera en como una persona responde al éxito, porque esto suele decir mucho acerca de ella, pero recordemos tambien observar la manera en como responde ante el fracaso, porque esto tambien dice mucho.

Como leí de Victor Frankl: "Las circunstancias no definen a la persona, ellas simplemente la revelan, la exponen ante sí misma". En fin… traduciéndolo, “en las malas se ven los pingos.”

Éxito en tus próximas acciones.
Luis Christian Sabbi

miércoles, 5 de agosto de 2009

¿Cómo lograr un cambio de hábito?

¿Cómo lograr un cambio de hábito?

La creación de hábitos positivos que apoyen nuestro propósito y el mantenerlos en el tiempo es una de las cosas más difíciles que enfrentamos como seres humanos. Ir al gimnasio por ejemplo, mantener un estilo de alimentación saludable, escribir en tu blog a diario, mantener comunicaciones sanas, meditar a diario, etc.

Así como no es simple, también te da sus recompensas. Cualquier hábito positivo que logras implantar en tu vida con éxito es una prueba de que vos controlas tu vida y no de que tu vida y tu día a día te controlan a vos. Dejar libradas a la suerte todas las circunstancias de tu vida no es una decisión sabia. Habrá cosas que sí, pero en general requiere un poco de materia gris y de voluntad establecer hábitos positivos y saludables en tu vida.

Si perteneces a ese gran número de personas que ha comenzado a ahorrar varias veces, comenzado a cuidar tu cuerpo 60 veces, dejado de fumar en otras 20 oportunidades, y aun no lograste mantener estos hábitos en el tiempo, entonces te propongo que te traces un plan de 33 días para establecer un hábito pequeño, podríamos decir microscópico, en tu vida y mantenerlo.

Por ejemplo.

Durante 33 días te vas a proponer lavarte los dientes como primer acción del día. No importa qué pase, te vas a lavar los dientes como primer acción del día (o hacer una flexión de brazos) por treinta y tres días. Haz algo que de paso te sirva para vivir mejor. También podes hacer 10 abdominales (es mejor que nada ) o aprender una nueva palabra del diccionario. En fin elegí lo que desees y hacelo por 33 días. Escoge para comenzar algo simple, no estamos rindiendo ningún examen, ni demostrando nada, solo estamos trabajando sobre crear hábitos positivos. Cuando hayas cumplido esos 33 días entonces te habrás probado a vos mismo que podes manejar tu vida.

Ok, pero realmente será, así? Pongamonos a prueba, ¿ahora qué tal un plan más ambicioso? Subamos un escalón más en el entrenamiento para la disciplina y ahora hagamos no 10 abdominales sino que dedica 10 minutos diarios a tu entrenamiento físico. Ahora no te laves los dientes como primer acción del día, completa tu rutina de aseo personal diario. Hacelo de nuevo por 33 días. Si un día fallas, te equivocas, te olvidas o lo que fuerte, comenzas de nuevo.
Una vez superados estos 66 días entonces ya tenes un hábito implantado en tu vida, de paso creció la confianza en vos mismo y como consecuencia internamente sabes que sos capaz de alcanzar objetivos más grandes y/o ambiciosos.

¿Qué otros hábitos podes perseguir?

-Correr media diariamente
-Dejar de fumar por 33 días
-Ahorrar todos los días un peso en la alcancía
-Meditar 33 minutos diariamente
-Llamar todos los días a alguien importante en tu vida y expresar tu amor
-Mantener tu agenda al día

Los hábitos saludables, positivos y de buen vivir, incorporados de a poco en la vida de quien sea, nos apoyaran a ir por grandes cambios, logros o resultados.

Espero les resulte útil y aplicable
Abrazo grande
Luis Sabbi